Nuestra Historia

Inicios

En 2021, en plena Pandemia COVID-19, me encontré con una dificultad que muchas personas tenían: No tenía suficientes discos para entrenar en mi gimnasio casero. Los precios del hierro estaban disparados y cada vez que hablaba con amigos, escuchaba la misma queja.

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La idea

Al darme cuenta de que mi problema era también el de muchos, decidí buscar una solución. Así surgió la idea de fabricar mis propios discos, pero no de hierro, sino de hormigón: resistentes, funcionales y mucho más económicos.

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Prueba - Error

No fue un camino rápido. Pasé varios meses experimentando con moldes, pesos y acabados hasta lograr discos robustos, bien terminados y con la personalidad de algo hecho a mano. Cada uno estaba reforzado con varillas de hierro, pintado, barnizado y marcado con mi logo.

Puliendo detalles

El resultado fue un éxito. Discos resistentes, funcionales y con un precio imbatible: 1€/kg frente a los 2,50€/kg del hierro. Fabricar y vender más de 1.500 discos (casi 20.000 kg) fue una gran satisfacción. Pero más allá de los números, lo que más me llenó fue presenciar la felicidad de los clientes al recibir un producto de calidad a un precio justo.